DIQUE MAL PASO
El Dique Mal Paso es una de las joyas históricas de La Calera y un ícono de la ingeniería argentina. Construido sobre el río Suquía, forma junto al Dique San Roque las primeras grandes obras de ingeniería hidráulica del país.
Se trata de una presa derivadora tipo azud, con contrafuertes y vertedero superior, diseñada para derivar agua a dos canales de riego en sus márgenes. Su construcción comenzó tras el decreto del 10 de julio de 1883, que encomendó al ingeniero Esteban Dumesnil la elaboración de un proyecto que solucionara las crecidas del Río Primero y asegurara el abastecimiento de agua para la ciudad de Córdoba. Junto con el ingeniero Carlos Adolfo Cassaffousth, Dumesnil presentó el proyecto en 1884 bajo el título “Memoria de Irrigación de los Altos de la Ciudad”, avalado por el entonces presidente Miguel Juárez Celman.
Para la obra se utilizaron materiales de primer nivel provistos por Juan Bialet Massé entre 1884 y 1886. La cal hidráulica provenía del horno “El Argentino”, uno de los tres hornos tipo Teil que funcionaban en La Calera. Este horno —cuyo vestigio aún puede verse a la vera de la Ruta Nacional 38— producía hasta 26 toneladas diarias. Desde allí, mediante un túnel de más de 100 metros y vagonetas, la cal se trasladaba hacia las vías del Tren de las Sierras para su distribución.
El dique fue inaugurado el 8 de septiembre de 1891 por el gobernador Eleázar Garzón, el mismo día que el Dique San Roque, aunque con unas horas de diferencia. Su construcción permitió corregir errores de diseño del San Roque y lo convirtió en un verdadero hito fundacional de la ingeniería hidráulica nacional.
Hoy, visitar el Dique Mal Paso no solo permite admirar una obra que cambió la historia del abastecimiento de agua en Córdoba, sino también conectar con el pasado industrial de La Calera, donde la producción de cal y la innovación en ingeniería dejaron huellas imborrables.

